Síntesis: Las empresas que han sabido implementar modelos de gestión de riesgos efectivos se benefician de los mismos por distintas razones. Entre las cuales, se puede señalar: a) son capaces de identificar las amenazas que acechan a la organización, b) incrementan la resiliencia corporativa, c) reducen la volatilidad de resultados, d) logran tomar decisiones basadas en información de riesgos y d) son capaces de mitigar los mismos.

Emprender la tarea de administrar las amenazas y oportunidades que enfrenta una organización demanda tener bien claro los beneficios que se esperan alcanzar. Muchas veces se desconoce claramente los mismos y esto dificulta la obtención de recursos para estas iniciativas. A continuación se señalan cinco beneficios que la gestión del riesgo tiene para ofrecer a una organización. 

Identificar y gestionar los riesgos de manera integral

Emprender la tarea de administrar los riesgos de una empresa aporta el inmediato valor agregado de identificar de manera estructurada los principales eventos que podrían impedir el logro de los objetivos propuestos. Por supuesto, algunos de ellos son fácilmente identificables, pero otros no tanto. Si bien la etapa de identificación de los mismos es una de las primeras que se deben ejecutar, la gestión posteriormente proseguirá con la evaluación, mitigación y monitoreo de las amenazas. Individualizar estos eventos generará una serie de ventajas. En primer lugar, la implementación de la estrategia corporativa contará nueva información de calidad y esto incrementa su probabilidad de éxito. 

Otro beneficio que otorga a una organización implementar un modelo integral de gestión de riesgo radica en la posibilidad de analizar las distintas exposiciones de la empresa de una manera integral. La empresa, se trate de una organización con o sin fines de lucro, debe entenderse como una unidad con un propósito determinado, y que, mediante el empleo de sus recursos asume riesgos en búsqueda de alcanzar las metas propuestas. Por tal motivo identificar los riesgos y gestionarlos de una manera holística aporta muchos beneficios. En primer lugar se minimiza la posibilidad de dejar “áreas olvidadas” que no cuenten con la evaluación de sus amenazas. En segundo lugar, permite comprender la interrelación que existe entre los distintos riesgos de una empresa. Es recomendable evitar los análisis en silos para interpretar la conexión que existe entre los mismos. 

Incrementar la resiliencia corporativa

La gestión de los riesgos que se realiza luego de la apropiada identificación es lo verdaderamente importante. El mero hecho de identificar los riesgos no prepara de mejor manera a una empresa. Esto se logra luego de haber realizado alguna acción sobre los mismos. Por lo tanto, la evaluación y principalmente la mitigación de los riesgos toma gran relevancia. No es sino hasta lograr implementar las primeras acciones de mitigación que la exposición de la organización comienza a cambiar. 

Las empresas se convierten en instituciones resilientes cuando son capaces de enfrentar escenarios adversos. Grandes corporaciones han fracasado y dejado de existir por no haber sabido reaccionar a uno o varios eventos desafortunados. Con frecuencia, grandes empresas han sido incapaces de afrontar contextos adversos. Grandes firmas como Nokia, Kodak, Blockbuster, Enron o Pan-Am, todas ellas líderes en sus mercados, no han sabido responder a los desafíos estratégicos a los cuales se tuvieron que enfrentar y desaparecieron.

Reducir la volatilidad sobre los resultados

La gestión de riesgos juega un papel fundamental en la reducción de la volatilidad de los resultados de una empresa. Al implementar prácticas de gestión de riesgos, las empresas pueden anticipar y responder proactivamente a las amenazas, minimizando así la incertidumbre y mejorando la estabilidad de sus operaciones y sus resultados financieros. Algunos ejemplos ayudan a ilustrar esto de mejor manera:

  1. Una empresa que diversifica sus operaciones y cartera de productos para no depender excesivamente de una sola fuente de ingresos o mercado. Por ejemplo una empresa de tecnología que, además de vender productos, ofrece servicios y soluciones. Si hay una disminución en la demanda de productos, la diversificación en servicios puede ayudar a mantener la estabilidad financiera.
  1. Una empresa dedicada a la aeronavegación comercial se beneficia de contar con cierta estabilidad en el precio de venta de sus pasajes. Un aumento de los mismos sobre el precio de mercado, puede impactar en el nivel de ventas. El precio del combustible, que depende del valor del petróleo, varía diariamente y es el principal determinante del costo del pasaje. Entonces la gestión del riesgo del precio del combustible, mediante la utilización de derivados financieros, es de vital importancia para estabilizar los resultados de la compañía. 

Tomar mejores decisiones usando información basada en análisis de riesgos

Imaginemos que una compañía que opera en tres países de América Latina está evaluando expandir sus actividades a dos nuevos mercados. Este análisis es bastante complejo e intervienen distintas áreas con conocimientos diversos. Es recomendable que, como parte del proceso de recopilación de información, se incluya un análisis sobre los nuevos riesgos emergentes de esta decisión comercial. Por ejemplo, los nuevos mercados que están bajo análisis podrían representar un riesgo macroeconómico o de seguridad y esto debe ser tenido en cuenta desde el mismo momento del diseño de la estrategia comercial.

Esto no significa necesariamente que se desaconseje realizar este plan de expansión. Por el contrario, una gestión del riesgo moderna y proactiva impulsará el crecimiento de la empresa. Sin embargo, quien se encuentre analizado estos riesgos puede proveer estrategias de mitigación de los mismos que incrementen la posibilidad de éxito del emprendimiento. Por ejemplo, se puede sugerir contar con un monitoreo extra de los activos físicos y empleados en los nuevos países o la contratación de una asesoría macroeconómica para evaluar la evolución del nuevo mercado.

Mitigación de los riesgos

La gestión del riesgo no comienza a mostrar su real beneficio sino hasta el momento en que se toman acciones que permiten reducir el impacto de las amenazas en la empresa. Es necesario adoptar acciones concretas. Algunas de estas pueden ser de rápida concreción, como por ejemplo, contratar una póliza de seguros. Otras pueden demandar un poco más de tiempo. Este sería el caso de adoptar nuevas medidas de seguridad para enfrentar el riesgo de ciberseguridad. 

La mitigación de los riesgos tendrá alguno de estos dos objetivos: 1) reducir la probabilidad de ocurrencia de un evento y 2) Minimizar el impacto del mismo en la empresa. A modo de ejemplo se puede señalar que evitar almacenar material inflamable en un depósito disminuye la posibilidad de ocurrencia de un incendio mientras que contar con un seguro permite reducir su impacto financiero. Por lo general, y de ser posible, se procura avanzar en ambas direcciones. 

En conclusión, gestionar riesgos redunda en disponer de mayor información sobre los potenciales eventos que pueden impactar en la empresa. Significa, a su vez, un esfuerzo por anticipar contextos futuros y prepararse para los mismos. Es encender luz donde solo hay oscuridad, iluminar un camino por delante. Seguramente no todo pero sí los siguientes metros o kilómetros. Tal vez no sea posible identificar de antemano todos los eventos con potencial impacto en nuestra organización, pero tal vez sea posible construir escenarios hipotéticos para gran parte de los mismos. Por ejemplo, en los meses previos a la irrupción de la pandemia global por COVID-19 muy pocas empresas identificaron este escenario y se prepararon para el mismo. Pero algunas organizaciones, contaban con la preparación necesaria para operar de manera totalmente remota. Es decir, no se habían preparado específicamente para una pandemia, pero sí lo habían hecho para un evento más general. En conclusión, su capacidad de adaptarse y sobrellevar el aislamiento mandatorio fue muy superior.